miércoles, agosto 25, 2010

TENDIDOS ELECTRICOS Y DE TELECOMUNICACIONES

Alejandro Jiménez Michaelis
Mayo de 2009. Actualizado en 2010.

A raíz de las polémicas que se desarrollan en torno a las necesidades energéticas de nuestro país, podemos señalar que estas se desarrollan en dos ámbitos que son complementarios.

El primero se refiere al tipo de instalación generadora, los costos económicos y los costos ambientales asociados.

El segundo se refiere al tipo de línea de transmisión desde la producción hasta el consumo de la energía, la interconexión de la producción, los costos económicos y los costos ambientales asociados.

Como tengo la impresión que el tema de la transmisión se ha estado soslayando, quisiera poner sobre la mesa una opinión y una serie de antecedentes que he podido recopilar.

La opinión es que las líneas de transmisión deben ser lo más amables posibles con el entorno. Y no es comprensible que, mientras en los mejores barrios de nuestras ciudades las líneas se exigen subterráneas para todos los servicios, los barrios menos favorecidos y nuestras áreas rurales sean castigados con líneas aéreas, más aún cuando uno de los principales activos de Chile está constituido por sus vistas.

Como las líneas subterráneas y submarinas son tecnológica y comercialmente factibles, debemos exigir a las compañías que realizan los proyectos, que utilicen soluciones ambientalmente limpias. Es más, la empresa Endesa España usa esta tecnología en España y planea ensuciar aún más las vistas de Chile.

Chile podría estar unido por líneas submarinas de Arica a Tierra del Fuego y con líneas subterráneas hacia el interior a costos económicos cada vez más asequibles y a costos ambientales infinitamente menores. En cuanto a soterramiento en condiciones adversas ya existen experiencias en el país, con la construcción de los gasoductos transandinos e infinitas en el extranjero.

Esto mismo vale para los cableados de todo tipo, entre los que se cuentan los de telecomunicaciones.



ANEXOS.

A continuación va algún material recopilado para enriquecer el debate.

Anexo 1. CABLES SUBMARINOS.

Anexo 2. TENDIDOS ELECTRICOS SUBMARINOS.

Anexo 3. TENDIDOS SUBTERRANEOS.

Anexo 4. LA DISCUSION EN CHILE

Anexo 5. REPRESAS EN AYSEN.

Anexo 6. PROYECTO DE LEY.


Anexo 1. CABLES SUBMARINOS.

LOS CABLES SUBMARINOS: UNA RAMA EMERGENTE DE LA INGENIERÍA CIVIL EN EL SIGLO XIX*

Angel Calvo. QUADERNS D’HISTÒRIA DE L’ENGINYERIA VOLUM V 2002-2003.

"El tendido de cables en el fondo de mares y océanos fue una de las obras más gigantescas de la ingeniería del siglo XIX. Los cables submarinos forman parte de una rama especializada de la telegrafía en general y de la telegrafía subacuática en particular. Su expansión fue posible gracias a la combinación de avance científico, ingeniería y talento empresarial. El avance científico permitió resolver problemas que el medio líquido salino ofrecía a las corrientes eléctricas. Las corrientes de inducción en la masa de agua que actuaba sobre el cable debían ser neutralizadas por el envío de una segunda corriente más débil en dirección contraria. La enorme resistencia debida a la longitud de los conductores reclamaba la utilización de pilas débiles y la puesta a punto de aparatos telegráficos diferentes de los usados en tierra. Las grandes profundidades, las corrientes y el medio salino presentaban serios obstáculos a la adecuada conservación de los cables.

En otros campos científicos, la Náutica proporcionó el conocimiento de las corrientes y de la profundidad de los mares; la ingeniería naval permitió construir barcos de gran tamaño. Mención especial merece la ingeniería industrial, que garantizó los medios técnicos y las máquinas para construir cables, desarrollarlos y tenderlos. Finalmente, fue necesaria una cuantiosa inversión de capital y empresarios que se arriesgaran a llevar adelante proyectos colosales.

Telégrafo y cables

El telégrafo eléctrico fue inventado por diversos científicos que seguían líneas de experimentación más o menos paralelas. En sus inicios, la comunicación internacional por telégrafo se llevó a cabo interconectando las líneas terrestres nacionales. En su desarrollo, el telégrafo se configuró como un sistema mundial, compuesto por líneas terrestres (aéreas o subterráneas) y submarinas. El despliegue de la red mundial no fue tarea fácil. En los tramos terrestres, requirió superar grandes obstáculos, como las cadenas montañosas o los desiertos. En los trazados submarinos, de características netamente diferentes a los terrestres, a las dificultades del tendido a grandes profundidades se unían los problemas del mantenimiento. Fue preciso fabricar materiales resistentes a la corrosión, perfeccionar los sistemas de construcción y armar grandes barcos capaces de soportar el enorme peso de los cables.

Pero la conjunción de los avances científicos, con el progreso de la ingeniería y el interés despertado en el mundo de los negocios fueron superando paulatinamente todos los obstáculos. Desde mediados del siglo XIX, el tendido de cables submarinos se aceleró, dando lugar a la que sería la rama más importante de la ingeniería civil durante el siglo XIX.

Un sistema mundial de telegrafía

Los orígenes de los cables submarinos están vinculados a las raíces mismas del telégrafo. Al parecer, fue F. Salvà quien propuso por primera vez una línea bajo el agua. En su evolución posterior, se distinguen tres períodos. A un primero (1866-1911) de hegemonía británica le sigue un segundo de mutaciones (1911-1929), debidas a la irrupción de EEUU entre los titulares de cables, y un tercero (1929) de dominio americano.

En un principio, el cable fue insustituíble en las comunicaciones rápidas intercontinentales. Más tarde, aparecieron sucesivamente el teléfono, la radio y la aviación, que ampliarían en gran medida los medios de comunicación.

Desde el punto de vista de sus características estructurales, los cables submarinos son fuertemente inelásticos, ya que se usan en momentos favorables y desfavorables para los negocios."


Anexo 2. TENDIDOS ELECTRICOS SUBMARINOS.

Endesa España ha iniciado el tendido del nuevo cable eléctrico submarino que unirá las subestaciones de Corralejo, en la isla canaria de Fuerteventura, y Playa Blanca, en Lanzarote.

El nuevo cable, que tiene una potencia de 60 megavoltioamperios (MVA) y una longitud de 14,5 kilómetros, permitirá triplicar la capacidad del existente en la actualidad, que fue puesto en servicio en el ańo 1977.

La ampliación de la capacidad de transporte eléctrico entre Lanzarote y Fuerteventura junto a otras acciones que Endesa está desarrollando en las dos islas forman parte de las actuaciones proyectadas por la compañía para afrontar los fuertes crecimientos de la demanda previstos para los próximos ańos.

La nueva infraestructura contará con un cable fabricado especialmente para el medio que lo alberga, situado a una profundidad máxima de 60 metros y con un aislamiento EPR que le permite estar en contacto directo con el agua y que se mantiene libre de arborescencias a lo largo de toda su vida. El peso aproximado del cable es de 26 kilos por metro en el aire y de 14 kilos por metro en el agua.

El enlace submarino contará con una tensión de 66 kilovoltios (kV), la misma con que se realiza el transporte de energía eléctrica en Lanzarote y Fuerteventura. De esta forma no son necesarias estaciones de transformación en los extremos del cable.

Las tareas de tendido del cable las realiza un barco cablero propiedad de la empresa fabricante. Se trata de un barco de gran calado, de bandera italiana, con base en Nápoles, y una tripulación de 75 personas, especialista en este tipo de operaciones de alta precisión.

Endesa invirtió cerca de 290 millones de euros en el sistema Lanzarote-Fuerteventura, para desarrollar las infraestructuras necesarias para dar cobertura a los crecimientos de demanda futuros. La inversión de Endesa en el conjunto del Archipiélago canario ascenderá a más de 1.000 millones.

El cable eléctrico de la subestación de Morvedre en Sagunto llegará a las Baleares en 2010 con el fin de reparar las deficiencias energéticas de las islas. Este enlace cubrirá las demandas eléctricas de aquel territorio y ofrecerá más estabilidad en el sistema eléctrico del archipiélago, al tiempo que lo conectará con los sistemas peninsular y europeo a través de Sagunto.

Concretamente, desde esta última ciudad transcurrirá un cable submarino de 244 kilómetros de longitud y 1.485 metros de profundidad, hasta la subestación eléctrica de Santa Ponça, en la localidad mallorquina de Calvià. La elección de Sagunto como base de este proyecto, frente a otras pretendientes como Vandellós en Tarragona, o Torreblanca en Castellón, tiene como criterio fundamental su situación estratégica así como la cercanía a una fuente de energía constante, como es la Central de Ciclo Combinado de Iberdrola, inaugurada en 2007, con tres grupos de 400 megavatios.

El director de la empresa Red Eléctrica en Baleares, Ramón Granadino, explicó que los estudios de viabilidad sobre este proyecto vienen realizándose desde el pasado año de 2004 y que finalmente se descartaron otras opciones y se decantaron por Sagunto ya que por su ubicación "suponía un salto tecnológico menor" que el resto de alternativas. El presupuesto de dicha sumersión asciende a más de 375 millones de euros. Sin embargo, el inicio del proyecto no se realizará hasta 2010, puesto que necesita dos buques únicos en el mundo capaces de realizar estas maniobras.

Los cables se hundirán a través de control remoto, con lo que no será necesaria la intervención de buzos en el fondo marítimo. El proyecto será ejecutado por el propietario del tendido eléctrico, Red Eléctrica de España (REE), y contará con la tecnología y el diseño de las empresas Siemens y Nexans.

La conexión marina de alta tensión tendrá un enlace de dos cables, con una potencia de 400 megavatios mediante corriente continua. El director de Red Eléctrica explicó que la singularidad de la iniciativa hace necesaria la construcción de las dos estaciones de conversión para transformar la corriente alterna que circula por la red de transporte, en corriente continua, con el objetivo de que fluya en las condiciones más óptimas por el cable submarino "reduciendo las pérdidas en el transporte que generaría debido a su longitud".

Además, Granadino añadió que hay retos en este proyecto "como la gran longitud del cable, que será uno de los más largos de todo el mundo, así como la gran profundidad a la que discurre", y recordó que el enlace que une Italia y Grecia también discurre a 1.000 metros de profundidad, mientras que la de Cerdeña e Italia lo hace a unos 1.600 metros.

Futura ampliación.

Por el momento, se está estudiando ampliar este cable submarino hasta la isla de Ibiza. Actualmente, el archipiélago balear se autoabastece en la producción eléctrica.

Albania-Italia.

Entretanto, el gobierno de Albania decidió establecer una línea de exportación de energía eléctrica a Italia a través de un tendido de cable submarino en el mar Adriático, un proyecto que costará 300 millones de euros.

La inversión es privada y comprende la construcción de un cable submarino por el consorcio multinacional ASG, que tiene su sede en Suiza.

La obra forma parte de un proyecto mayor que prevé la construcción de un complejo energético por valor de 2.300 millones de euros por este consorcio que reúne capitales de inversores suizos, italianos y estadounidenses.

El gobierno albanés concedió a esta empresa el permiso para construir plantas para la producción de gas y electricidad en la zona sureña de Fier con destino a los mercados europeos.

El cable submarino que unirá Seman con Bari, transmitirá a Italia la energía eléctrica producida por la central termoelétrica con capacidad de 1200 megavatios que la multinacional prevé construir en este complejo energético.

Por su parte, el cable submarino más largo del mundo, con 580 kilómetros, transporta energía limpia desde Noruega hasta Holanda. La compañía de tecnología industrial ABB ejecutó este proyecto, denominado NorNed, que se enmarca dentro del esfuerzo que la Unión Europea está haciendo para modernizar las redes continentales y fomentar la cooperación transfronteriza en el mercado eléctrico de la UE, buscando una mayor eficiencia.

El país nórdico empezó a suministrar electricidad generada con energía hidráulica al Viejo Continente a través de su enlace con Holanda. Con un presupuesto total de 600 millones de euros, esta iniciativa ha sido financiada a partes iguales por la noruega Statnett y la holandesa Tennet. Para amortizar esta inversión, que ha empleado tecnología de alta tensión en corriente continua (HVDC, en sus siglas en inglés), será necesario que transcurran quince años, aunque en sus primeros cuatro meses de vida este cable generó unos ingresos de 69 millones de euros.

Según fuentes de ABB, líder mundial en tecnologías electrotécnicas y responsable de la ejecución del proyecto, una de las principales ventajas de los cables HVDC es su eficiencia. NorNed ha conseguido reducir la pérdida energética hasta el 3,7%, es decir, más de la mitad que una conexión tradicional.

Este tipo de cable, diseñado para el transporte eléctrico a largas distancias, está recomendado para tendidos de más de 600 kilómetros en líneas aéreas y 50 kilómetros en trazados sumergidos. Su impacto medioambiental es muy reducido, ya que se puede soterrar en la tierra o tender en el lecho marino.

Desde ABB señalan que esta tecnología “da estabilidad a la red y evita los apagones en cascada”. Aunque está diseñado para una potencia de 700 megavatios (MW), puede soportar una sobrecarga superior a los 1.000 MW durante quince minutos. Teniendo en cuenta el desgaste del recubrimiento, la vida media del HVDC supera el medio siglo.

En España, esta tecnología se está utilizando en el enlace entre las Islas Baleares y la Península, además de ser una firme candidata para sellar la unión eléctrica de dicho país con Francia.

CHINA.

El primer cable submarino de China será tendido este año a través del estrecho Qiongzhou para conectar las redes provinciales de Guangdong y de la isla de Hainan, en el extremo sur del país.

"La construcción empezó a principios del año pasado, pero la parte sustancial del proyecto será construida este año a un costo de 2.100 millones de yuanes (280 millones de dólares USA)", dijo el vocero de la Red de Electricidad del Sur de China (RES).

Un cable benthal de 34,7 kilómetros y un cable conductor de 144 kilómetros serán tendidos para enlazar a la subestación de transformador Gangcheng en la ciudad de Zhanjiang de Guangdong y a la subestación de transformador Fushan en el distrito Chengmai de Hainan, con una red de corriente alterna de 500 kilovoltios.

Con una capacidad de transmisión de 600.000 kilovatios, la nueva red garantizará un suministro de electricidad más seguro y estable para Hainan, lo que impulsará el desarrollo económico de la isla, dijo el vocero.

Cuando sea concluido en el primer semestre de 2009, el cable eléctrico submarino será el más largo de su tipo en el mundo.

AMERICA

En América está el proyecto consistente en la fabricación de un cable submarino de modulación eléctrica desde Colombia hacia el occidente de la República Dominicana, seguido de un cable terrestre que desplazará electricidad hacia el oriente del territorio dominicano y continuará una ruta submarina hacia el occidente de la isla de Puerto Rico. Otro proyecto prevé la construcción de una línea de transmisión para interconectar los sistemas eléctricos de Colombia y Panamá. Las empresas eléctricas de ambos países, ISA de Colombia y ETESA de Panamá han venido trabajando conjuntamente en la realización de estudios para determinar la viabilidad técnica, económica, financiera, ambiental y social de la interconexión.

Anexo 3. TENDIDOS SUBTERRANEOS.

El tendido subterráneo es seguro y no requiere el constante mantenimiento que necesita el cableado aéreo, y que ocasiona la suspensión frecuente del servicio, no sólo por el propio mantenimiento, sino porque se producen cortes inesperados, causados por la falta de un correcto mantenimiento preventivo, con la consecuente molestia para los usuarios.

Es efectivo que el tendido eléctrico subterráneo conlleva problemas técnicos para el mantenimiento y la aislación, pero el principal rechazo a la línea soterrada responde a una cuestión de costos. Los árboles aumentan el valor de las propiedades y purifican el aire. Pero los árboles que se encuentran plantados en el lugar incorrecto pueden interferir con los cables eléctricos, sean aéreos o subterráneos, y causar apagones cuando las ramas se caen. Los árboles pueden ser pequeños al momento de plantarlos, pero cuando crecen pueden interferir con los cables eléctricos. El plantar el árbol correcto en el lugar correcto reduce el riesgo de un apagón e incrementa la seguridad pública.

El análisis del impacto de las líneas eléctricas sobre los diferentes factores ambientales considerados se realiza desde el punto de vista de afectación de las instalaciones respecto al conjunto del territorio, así como de la propia zona de afectación de las líneas, considerando una franja o zona de afectación de éstas, definida en función de las características de las líneas consideradas.
Disminución del impacto paisajístico de las instalaciones eléctricas

El crecimiento demográfico y energético ha ido acompañado de la expansión de la red eléctrica de distribución. La política debe ser potenciar al máximo la construcción de redes eléctricas subterráneas. Las ventajas del soterramiento son múltiples. En primer lugar, los cables están aislados y se puede trabajar en su proximidad sin riesgo. Al estar protegida bajo tierra, la red es mucho menos sensible a las adversidades meteorológicas, lo que aumenta sensiblemente la calidad del servicio. Desde el punto de vista medioambiental, el impacto visual de las redes es casi nulo una vez soterradas. Además, los cables subterráneos no representan ningún peligro para la fauna salvaje. Las canalizaciones subterráneas se construyen, en su mayoría, por las fajas viales y carreteras. Al tratarse de una infraestructura existente, no se ocupa terreno natural suplementario, cosa que contribuye a minimizar su impacto en el entorno. En caso de que la canalización deba hacerse por fuerza en terreno natural, debe hacerse previamente un estudio de impacto ambiental que contemple siempre un plan de rehabilitación de la zona afectada, ya sea conservando la cubierta vegetal original o replantando el área de las obras.

El compromiso con la conservación del paisaje resulta indispensable. El cruce de montañas representa un reto tecnológico muy importante y no deben representar ningún peligro para las personas ni para la fauna de la zona. Por otro lado, la compacidad de los elementos que deban estar en superficie permite meter una gran parte de los mismos en edificios, lo cual minimiza aun más su impacto visual.

Anexo 4. LA DISCUSION EN CHILE

MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA

El senador Juan Pablo Letelier presentó una moción que da un plazo de dos años para que las empresas que tengan postes y cables en ciudades con más de 50 mil habitantes los trasladen bajo tierra a contar de la fecha de publicación de la ley.

Esta moción modifica el Decreto con Fuerza de Ley N°1 del Ministerio de Economía, que regula las concesiones y servidumbres de los servicios eléctricos.

La iniciativa, que fue derivada a la Comisión de Medio Ambiente para su análisis, apunta a mejorar el entorno urbano y a evitar accidentes derivados de la falta de mantención de postes y tendido eléctrico.

Aquellas firmas que no trasladen sus líneas de transporte y distribución de energía eléctrica, estarán obligadas al pago anual de una multa que fluctuará entre las mil y 5 mil UTM, es decir, entre $35 millones y $175 millones, que irán en beneficio municipal.

Según explica el parlamentario en los fundamentos de su iniciativa, con esto “se pretende sancionar directa o indirectamente a las empresas que utilizan Bienes Nacionales de uso público sin cancelar costo alguno y despejarlos de los sistemas de postes y redes de cables”.

El senador Letelier recordó hace un tiempo que la constante instalación de postes y extensión de sistemas de cables afecta considerablemente la calidad de vida de los habitantes de los grandes centros urbanos, principalmente por la incomodidad que genera, la falta de mantenimiento en que se encuentran estos sistemas de conexión de cables y el peligro que irrogan a las personas.

“Creemos necesario establecer un mecanismo efectivo para que todas las empresas que utilizan sistemas de postes y redes de cables, dentro de un plazo razonable, a su propio costo, trasladen toda la infraestructura a espacios subterráneos”, advirtió.

Agregó que también se apunta a establecer algún tipo de obligación para las empresas que no se acojan a trasladar sus sistemas de postes y redes de cables y que continúen ocupando ininterrumpidamente bienes nacionales de uso público, tales como calles y plazas, independientes de la función que realicen o el giro que tengan.

“Al establecer una obligación o contraprestación a las empresas que generan utilidades y ocupan calles y plazas, a través de postes y la extensión de redes de cables, se estaría instaurando un sistema equitativo respecto de cualquier otro tipo de empresa y respecto de cualquier habitante de la República, en el sentido, de que la empresa que utilice bienes que no corresponden a su propiedad deban cumplir ciertas obligaciones, sin tener en consideración el rubro que explotan”, sentenció el legislador.

El debate al interior de la Asociación Chilena de Municipalidades dio origen en junio de 2005 a la: “Propuesta para un plan sostenible de gestión urbana. Soterramiento de redes en Santiago” que contó con el patrocinio de diversas entidades —como el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), la Intendencia Metropolitana, el Colegio de Arquitectos y el Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Universidad Católica y Chilectra. A la firma de este documento concurrió además la ministra del Minvu de la época, Sonia Tschorne.

Y este estándar que deseamos para Santiago y algunas ciudades grandes, con qué argumentos se lo seguimos imponiendo a los habitantes de las Regiones.


Anexo 5. REPRESAS EN AYSEN.

Para muchos chilenos las represas que Endesa España y Colbún quieren levantar en los ríos Baker y Pascua se ven lejanas. Incluso dentro de la propia Región de Aysén, en Coyhaique (45 mil habitantes), Puerto Aysén (17 mil) y varias de las localidades al norte de Cochrane (2.200), epicentro de los embalses, hay quienes estiman que éstas estarían lo suficientemente lejos como para complicar la tranquila y natural vida que se lleva en pleno centro de la Patagonia.

Nada raro, de todas formas. La solidaridad no es precisamente una de las premisas del modelo económico y de desarrollo vigente en Chile, en que se sustentan estas iniciativas y donde la máxima pareciera ser que cada uno se salva como puede.

Esta especie de despreocupación frente a los impactos de las represas en una zona tan lejana, exótica, se ve favorecida con que gran parte de la opinión crítica de las organizaciones sociales, ambientales y productivas chilenas y extranjeras se ha dirigido fundamentalmente hacia los muros de concreto y los embalses proyectados, y a que Transelec –compañía que realiza los estudios para adjudicarse el negocio del tendido eléctrico por unos U$ 1.500 millones- ha trabajado desde 2006 en completo sigilo. Nadie, de los ciudadanos se entiende, tiene certeza respecto del trazado de las 5 mil torres de alta tensión que sostendrían los cables que inyectarían al SIC en Santiago parte de los 2.750 megawatts proyectados por las represas.

Nadie, excepto las organizaciones técnicas opositoras que trabajan a full cruzando información que permita tener el mapa de los sectores por donde pasaría la franja de 70 metros de ancho que se requiere para la faraónica línea, que sería una de las más largas del mundo en su tipo. Como la Corporación Chileambiente, que ya dio con las zonas que acogerían el cableado. "Mucha gente de la Patagonia, que ha vivido toda su vida en un entorno natural sano, no ha asumido a cabalidad lo que significaría habitar un entorno sitiado por infraestructura eléctrica. Nosotros queremos poner la voz de alerta". Patricio Rodrigo, director de la institución y además secretario ejecutivo del Consejo de Defensa de la Patagonia Chilena (CDP), puso a su equipo a descubrir lo que se esconde.

Transelec, controlada por la canadiense Brookfield Asset Management –consorcio financiado en parte por las pensiones de ciudadanos del país del norte, al cual se dirigirá este año parte de la presión opositora-, ha hecho trascender que en mayo de 2008 presentará su proyecto al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, que está elaborando la consultora australiana GHD. Faltando pocos meses, la compañía no ha desarrollado proceso de participación ciudadana anticipada alguno, no se ha sabido de reuniones con la comunidad, es decir, no ha hecho nada que ponga en la agenda pública y, por ende, en tela de juicio su plan original, dejando que las críticas se concentren en Endesa y Colbún. Y a éstas pareciera no importarles mucho, total su propio negocio se calcula en U$ 3.000 millones.

Pero si hay algo de lo que se tiene claridad hoy, es que nada se puede mantener oculto para siempre.

Lo primero es saber que la energía en corriente alterna se transportaría desde las 2 represas del Baker y las 3 del Pascua hasta una subestación conversora ubicada más al norte, en las cercanías de Cochrane, mediante estructuras de entre 35 y 50 metros de altura que requerirían una franja despejada de 30 metros de ancho (posiblemente ampliable al doble por el volumen de energía). Esta inversión sería hecha por las propias generadoras. Desde ese sector, situado a 320 kilómetros al sur de Coyhaique, seguiría su trayecto en corriente continua –bajo la responsabilidad de Transelec- hacia los principales centros de consumo; la Región Metropolitana y las grandes empresas mineras, cruzando a su paso media Patagonia y gran parte de Chile.

TAN LEJOS, TAN CERCA

"Qué hermoso se ve Coyhaique con esa sucesión de torres eléctricas, que como un cortejo fúnebre le rodean de punta a cabo" no es precisamente la sensación que los coyhaiquinos quieren generar en los futuros visitantes de su tierra, cuando el cableado –si prosperan las intenciones de las compañías- se asome por el mirador que regala, a sólo unos kilómetros, una amplia vista de la capital de la Región de Aysén, flanqueada como casi toda la zona por voluptuosos ríos, bosques y montañas nevadas.

La Trapananda, como se ha llamado históricamente a estos parajes, rezuma naturaleza. Y por eso los patagones reclaman que gigantescas torres de alta tensión y el consecuente tendido eléctrico por gran parte del Camino Longitudinal Austral (conocido como Carretera Austral) pondrían fin a un posible desarrollo turístico sustentable a lo largo de esta vía que fue considerada ruta escénica por Sernatur. Le dejarían, a cambio, "una profunda cicatriz en la Patagonia. Aysén es uno de los pocos lugares donde uno puede ver la cultura y la naturaleza en bruto, prístina. Y lo que buscan los turistas en esta tierra es acercarse a la pristinidad de la naturaleza, de la cultura y de la identidad patagónica. Un proyecto como éste atenta contra todo eso". Las palabras son de Francisco Vio, director de la Escuela de Guías de la Patagonia, institución que capacita a jóvenes ayseninos con una actividad que les permita tener ingresos y no perder su cultura, tierras e identidad. Una apuesta por el desarrollo económico local real, distinto a lo que ofrecen las eléctricas, señalan.

Pero no todo es paisaje. Una gran cantidad de bosques exóticos y nativos (un porcentaje no menor bajo protección oficial) se perdería por la necesaria deforestación de la franja que requiere la línea en una parte importante de los más de 2.300 kilómetros que contempla el trazado desde el sur hasta Santiago.

"Los chilenos aún no nos damos cuenta de la real dimensión de lo que se plantea, trasladar toda esa energía para suplir el consumo ineficiente de la Región Metropolitana, y la gran minería del norte" se queja Peter Hartmann, director de Codeff Aysén. Según datos de Chilesustentable, un solo mall en Santiago consume lo mismo que una ciudad pequeña y la proyección de la demanda energética para los próximos años de un 6,8 por ciento se basa en la incorporación al SIC de nuevos proyectos mineros. Y en tiempos de cambio climático, señalan los detractores, eliminar miles de hectáreas de árboles que capturan gases efecto invernadero no sería precisamente una acción acorde con la conciencia global tan en boga en la actualidad.

Incluso así -y sin considerar siquiera los efectos en la salud producto del electromagnetismo- los coyhaiquinos, y la gente del sur, no pueden verse aún virtualmente "acordonados" por la línea de transmisión, precisamente porque no hay mucha información. Y porque, en realidad, aún teniéndola el escenario es muy difícil de dimensionar.

De todas formas, un poco de luz sobre lo que se vendría no está demás.
En dirección al norte desde Cochrane (y luego de atravesar la Reserva Nacional Cerro Castillo) las torres y la línea de corriente continua bordearían Lago Elizalde –frente a Valle Simpson (350 habitantes)-, área que fuera aceptada a tramitación por Sernatur durante 2003 para declararla Zona Nacional de Interés Turístico. Al acercarse a Coyhaique, como una serpiente reptando por los hasta hoy naturales valles patagónicos y al oeste del Camino Longitudinal Austral, cruzaría la zona alta de El Claro colindante con la capital regional, rodearía la ciudad y desembocaría al norte en el sector aledaño conocido como pampa Pinuer.

Una vez dejada atrás esta llanura, continuaría el trazado hacia el noreste por un costado de la Reserva Nacional Coyhaique hasta Villa Ortega (250 habitantes), siguiendo por la Ruta Austral hacia Villa Mañiguales (1.500) y la Reserva Nacional Lago Las Torres.

Si se concreta el proyecto, en cada viaje que los coyhaiquinos y los visitantes realicen desde la capital regional en dirección al sur, al norte, Puerto Aysén o el aeropuerto Balmaceda, el duro metal y los carteles de peligro les recordarán que la promesa de una región en estado natural, prístina, prácticamente intocada, la joya turística de Chile, no fue más que un sueño no cumplido. Atrás quedarán las palabras de la directora del Institute for Tourism and Recreation Research de la Universidad de Montana, Norma Nickerson, quien visitó hace algunos meses la zona y la categorizó en el estilo mountain top time travel (viaje en el tiempo desde las altas cumbres): "Son lugares donde el visitante puede subir a un cerro o una montaña, o incluso situarse a un costado de los caminos de ripio en el caso de esta región, observar y no ver evidencia alguna de gente o intervención humana. Eso en un hábitat es un recurso en sí mismo. Y mientras pase el tiempo muchas más personas querrán vivir esa experiencia de sentir que están en un lugar que se mantiene como seguramente eran otras zonas del mundo antes de que llegara el ser humano".

Este hipotético escenario futuro, si las empresas tienen éxito en sus planes, no considera el período de construcción, que demandaría miles de trabajadores extrarregionales y una intervención nunca antes vista del territorio, con camiones de gran tonelaje transitando durante una década por los principales caminos. Los habitantes sienten que sería instalar por 10 años a lo largo de toda la Región de Aysén un gran cartel que rece: "Territorio en Construcción - Perdone las molestias, estamos trabajando para usted".

ZONAS BAJO LA MIRA

Pero por cierto que Coyhaique no será la única ciudad que, de materializarse los proyectos, deberá vivir con esta intervención de su paisaje, sus perspectivas económicas y su estilo de vida. Partiendo desde las represas, el trazado en alterna recorrería toda la orilla del paradisíaco río Pascua donde se proyectan tres embalses, se conectaría con el sector de El Saltón donde se pretende instalar uno de los muros del Baker y continuaría por el borde de la zona sur del río, el más caudaloso de Chile, hasta llegar a la subestación donde se transformaría la energía a continua, posiblemente al norte de Cochrane.

La planta conversora es tema aparte. Para muchos, representaría no sólo un gran impacto paisajístico con varias hectáreas de condensadores, filtros, transformadores y cables, sino que además significaría un importante riesgo para los seres vivos en caso de fallas, por la gran carga de energía y niveles de tensión presentes. Y, lo otro, podría estar muy cerca de la Reserva Nacional Lago Cochrane-Tamango.

Ya en manos de Transelec, el trayecto hacia el norte continuaría por la orilla del Camino Longitudinal Austral y el río Baker, internándose en la Zona de Interés Turístico Nacional Lago General Carrera, y cruzando el pintoresco poblado de Puerto Bertrand (100 habitantes), el sector pasarela del lago, Puerto Río Tranquilo (300) y las cercanías de Bahía Murta (300). Todas localidades de alto valor turístico para la región y donde la pesca con mosca, el trekking, el kayak y el rafting dejan hoy importantes recursos económicos a los pobladores.

"Nuestra región dejaría de ser lo que es. Estas empresas quieren terminar con los sueños de un modelo de desarrollo sustentable, el que hemos llamado Aysén como reserva de vida. Los que quieren naturaleza vienen para acá. Si alguien quiere turismo de represas, embalses y infraestructura eléctrica no viene a la Patagonia". Para el presidente de la Corporación Costa Carrera, Alejandro del Pino, impulsor de la categoría turística especial de la zona del lago Chelenko (como los tehuelche conocían al General Carrera), el segundo más grande de Sudamérica, es una contradicción lo que se plantea y una verdadera incoherencia en términos de planificación territorial.

A partir de ahí el trazado continuaría siempre hacia el norte por la orilla de la carretera adentrándose en el bosque del valle Murta y el portezuelo Cofré, donde el volcán Hudson causó estragos a principios de la década del 90. En el valle del río Ibáñez se internaría hacia el norte por el estero Portezuelo hasta el río Balboa a través de la Reserva Nacional Cerro Castillo, donde se emplaza la imponente montaña que muchos confunden con las Torres del Paine. "Son nuestras propias Torres del Paine" han dicho los lugareños.

Y de ahí, por el portezuelo Boca de León el trayecto hacia Coyhaique. Una vez cruzada la zona central de Aysén, y como una forma de obviar el famoso y hermoso Parque Nacional Queulat, las torres tomarían el cruce hacia el este en dirección al poblado de La Tapera (300 habitantes), para continuar por río Cáceres, cruzando la Reserva Nacional Lago Carlota y luego el paso Contrabandistas. Desde el estero Huemules y Cacique Blanco, se dirigirían hacia la localidad de Lago Verde (350 habitantes).

Retornarían posteriormente hacia el oeste por el río Figueroa a orillas de camino, bordeando luego el lago y la Reserva Nacional Rosselot con dirección a La Junta (1.000 habitantes), última localidad al norte de la Región de Aysén, pasando a escasos cinco kilómetros de ésta.

Con cerca de 100 mil almas y muy baja población en sus localidades, en la zona se preguntan sobre los impactos sociales que tendría la instalación de 4.000 mil trabajadores, mayoritariamente hombres, durante el período de construcción sólo de las represas. Algo que importa principalmente a quienes han vivido por siempre o se han avecindado en este territorio, considerando que es probable que a muchos capitalinos les dé lo mismo.


Siempre en la Patagonia pero ya en la Región de Los Lagos el trazado retomaría la Carretera Austral en dirección norte hasta Villa Santa Lucía y el lago Yelcho, bordeando el Parque Nacional Corcovado. Luego de cruzar Chaitén, donde ya se ha expresado oposición al tendido y las represas luego del Primer Parlamento Medioambiental de la Patagonia organizado por los lugareños, se internaría en Caleta Gonzalo por el Santuario de la Naturaleza Pumalín, en las orillas del fiordo Reñihué, Pillán, Leptepu y Vodudahue.

De ahí seguiría a través de este territorio protegido por cordilleras interiores y el Parque Huinay perteneciente a Endesa España, para retomar la orilla del Camino Austral en Cholgo, seguir al norte por el Parque Nacional Hornopirén y desde el poblado del mismo nombre hacia Hualaihué y Contao.

Dejando atrás la Patagonia continuaría el tendido a orillas de camino y pasaría por el estuario de Reloncaví por Bajo Puelo (sector prioritario de conservación), Cochamó y Ralún, para luego cruzar por el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales y la Reserva Nacional Lago Llanquihue hacia el lago del mismo nombre. Las torres y líneas de alta tensión bordearían los cerros, desde donde enfilarían por el camino hacia el norte pasando por Puerto Varas, Llanquihue, Frutillar, Río Bueno, Paillaco, Los Lagos, el sur de Los Ángeles, Mulchén, Bulnes, Cauquenes, Peña Blanca, Curacaví y una parte importante de la ruta 68 que une Santiago con Valparaíso.

Esta información preliminar de Chileambiente no considera las líneas de transmisión eléctrica de múltiples otras represas que se proyecta construir en Aysén y en la Patagonia en general, aprovechando su caudal hídrico con fines eléctricos. Son importantes volúmenes de agua que hoy en gran parte están en manos o están siendo solicitados por empresas eléctricas chilenas o extranjeras, como el caso de Endesa España y AES Gener.

Por lo pronto, la minera suiza Xstrata Copper pretende construir en el litoral de la Región de Aysén represas en los ríos Cuervo, Blanco y Cóndor, y Endesa otra más en el río Puelo y dos en el Manso, en la Región de Los Lagos.
El futuro de la Patagonia es hoy incierto. Principalmente porque el hambre insaciable de energía, a pesar de las campañas de ahorro y eficiencia energética (una contradicción en sí mismas en un modelo que apuesta al consumo y a la producción masiva), no es sólo del país.

Como lo reconociera el director científico del Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia, Oscar Parra, en marzo de 2006 en una presentación ante la Universidad de New Brinswick en Canadá: "El potencial hidroeléctrico de los ríos patagónicos excede los 8 mil MW (una tercera parte el potencial chileno) convirtiéndolos no sólo en una fuente energética viable para Chile sino para gran parte del Conosur de América".

Así, la Región de Aysén y la Patagonia, reconocida mundialmente por su belleza y aporte a la biodiversidad planetaria, ya no se piensa sólo como la Gran Pila de Chile. La opción, no comunicada aún a los casi 100 mil ayseninos, es ser la Gran Pila del Sur de América. Con medio Chile convertido, por el interés de los dueños de las aguas del país, en servidumbre de paso para el enchufe más largo del mundo.

Como gran concesión, en 2010, el nuevo Vicepresidente Ejecutivo de Hidroaysén, Daniel Fernández señala como posibilidad la construcción de un trazado submarino frente a la zona de Pumalín y el ocultamiento de tendidos (¿soterramiento?) "Entre las zonas de Cochrane y Chaitén el trazado tiene unos ciertos impactos ambientales, y ahí tenemos un trazado matriz y un par de alternativas en puntos específicos, y las autoridades tendrán que determinar si quieren que en esos puntos la línea se vea o no", explica.

Agrega que en parte del tramo entre Aysén y Puerto Montt la línea será submarina, y desde esta última ciudad al norte hay tramos que "debemos eludir", aunque en su mayoría se trata de zonas altamente intervenidas y donde hay más líneas de transmisión. "Traer 2.750 MW por una sola línea es mucho más eficiente, menos invasivo y de menor impacto ambiental que, por ejemplo, las líneas que requerirían diez centrales de 275 MW, con una red de transmisión enorme, llegando desde distintos puntos", concluye el vicepresidente ejecutivo de HidroAysén.


Anexo 6. PROYECTO DE LEY.

Establece el soterramiento de líneas aéreas en los casos que señala

Boletín N° 6751-15

CONSIDERANDO QUE:

En nuestro país, tanto la electricidad, la telefonía fija como la televisión por cable son servicios distribuidos a través de sistemas de líneas aéreas, lo que implica que dichas redes atraviesan todo el territorio nacional, en forma muy visible, provocando un gran impacto en el medio ambiente.

De esta forma, y sin perjuicio de haber permitido la conectividad y la distribución de servicios, la presencia de redes aéreas genera un conjunto de consecuencias negativas tales como: contaminación visual, afectar negativamente la plusvalía, tener un impacto sobre la flora y la fauna[1], ser potenciales focos de accidentes e incluso tener algún efecto sobre la salud por los campos electromagnéticos que generan[2].

Un mecanismo que permite poner término a esta situación, manteniendo los efectos positivos de las redes, es el soterramiento o cableado subterráneo. El soterramiento de redes corresponde al proceso por el que se llevan al subsuelo los tendidos eléctricos, de televisión y telefonía. Así, soterrar redes consiste en tener calles sin cables ni postes que los sostengan[3].

A modo de ejemplo, podemos mencionar que sólo en la Región Metropolitana, existen 13.350 kilómetros de tendido eléctrico a través del cual Chilectra distribuye energía, de los cuales solo un 15%, esto es, 2.000 kilómetros están soterrados[4] El soterramiento de redes supone llevar todas las redes aéreas al subsuelo, lo que en principio representa una serie de potenciales beneficios, tales como[5]:

- Reducción de pérdidas causadas por caídas del sistema en condiciones climáticas adversas.

- Baja en [os costos de mantenimiento preventivo de la red.

- Disminución de la tasa de accidentes, fatales o no, por colisión a postación rígida.

- Baja de costos por corta y poda de árboles.

- Incrementos al valor de la propiedad pública y privada.

- Disminución de electrocuciones a terceros.

- Beneficios directos como aumento del empleo local estacionario por la puesta en marcha y construcción de los proyectos.

- Mejoras en el diseño ambiental del espacio urbano_

- Aumento de transparencia visual de fachadas arquitectónicas.

- Aumento del campo visual ganando mayores grados de vigilancia natural, control de la delincuencia y tendencia decreciente de los niveles de victimización.

- Aumento en la altura del follaje mejorando la calidad de las especies (disminución o cese total de corte y poda de árboles).

Un punto no señalado en el artículo anteriormente citado, pero de gran importancia, es el mejor acceso de los bomberos a edificios de altura y construcciones en general para el adecuado combate de incendios, y mayor facilidad para el escape en estos casos y terremotos.

Actualmente al menos seis comunas del área metropolitana de Santiago cuentan con normativa relativa al soterramiento (Las Condes, Providencia, Ñuñoa, Santiago, Vitacura y Corrillos), mientras que varias capitales regionales cuentan con proyectos de soterramiento en los barios cívicos o patrimoniales, como Osorno, Valparaíso, Iquique y otras, principalmente asociadas a financiamiento de FNDR. Ello implica que sólo un 20% de la población de la provincia de Santiago tiene este tipo de redes[6] y que sólo una mínima parte de la población nacional cuenta con redes soterradas.

Por otra parte, debemos destacar la colaboración público privada que se ha dado en este tema. El año 2005 se firmó el "Protocolo de Santiago 2005. Propuesta para un Plan Sostenible de Gestión Urbana. Soterramiento de Redes en Santiago", en virtud del cual la Comisión Bicentenario, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, la Asociación Chilena de Municipalidades, el Colegio de Arquitectos y el Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Telefónica CTC y Chilectra se han reunido con el propósito de discutir el soterramiento de redes en la capital, a través de la conformación de una mesa de trabajo que debía analizar las propuestas para concretar el soterramiento de redes en Santiago.

Al respecto y hasta la fecha, el Ministerio de Vivienda no ha presentado ninguna propuesta en concreto.

A nivel comparado, el soterramiento de las redes es parte de una tendencia mundial y en relación con países de la región, nuestro país se ubica en lugares similares, sin embargo respecto a países en desarrollo estamos bajo el estándar. En Europa por ejemplo, Holanda tiene el 100% de sus redes soterradas, le siguen Inglaterra y Alemania. Si bien en Latinoamérica no existen estadísticas sobre el soterramiento de redes, debido que los proyectos de este tipo aún son incipientes, dentro de las empresas pertenecientes al grupo Enersis, hay cifras muy disímiles entre sí, que responden a las realidades particulares de cada país.

En ese sentido, en Brasil las redes soterradas no alcanzan a llegar al 1% entre las distribuidoras Ampla y Coelce; Codensa, en Colombia, está en torno al 7,6%. Chilectra tiene un 16%, Edesur en Buenos Aires tiene un 42,5% y finalmente, Edelnor en Perú llega a un 58,6%[7].

Por lo tanto, se propone establecer como obligación para las empresas que sean titulares de servicios de telecomunicaciones y de concesiones de servicio público de distribución y transporte de energía eléctrica el soterramiento de líneas aéreas en un plazo de seis años.

Igual obligación pesará sobre los nuevos trazados de líneas aéreas.


POR TANTO,

Venimos en proponer el siguiente:

PROYECTO DE LEY

Artículo 10.- Los titulares de servicios de telecomunicaciones y de concesiones de servicio público de distribución y transporte de energía eléctrica que hayan trazado líneas aéreas por bienes de servicio público deberán trasladar dichas líneas a espacios subterráneos en un plazo de seis años a contar desde la fecha de entrada en vigencia de esta ley.

Asimismo, todo nuevo trazado de líneas aéreas deberá efectuarse en los términos señalados en el inciso anterior.

Artículo 2°.- El Reglamento regulará el procedimiento a seguir, las condiciones técnicas a cumplir y todo otro antecedente necesario para llevar a cabo la obligación establecida en el artículo anterior.

[1] Pp. 432. Libro blanco sobre la reforma del marco regulatorio de la generación eléctrica en España. Junio de 2005. Ver: http://www.mityc.es/energia/es-ES/Servicios1/Destacados/LibroBlanco.pdf

[2] Aunque no genera consenso, el informe al proyecto "La regulación jurídica de la contaminación electromagnética en chile" elaborado el investigador de la Universidad de Chile Dr. Andrei N. Tibernüchin, discute acerca de los posibles efectos de las líneas de tendido eléctrico en la salud humana. Ver: http://www.derecho.uchile.cl/cda/documentos/archivos/Informe%2FINAL%20DR%%20Tchernitchin.pdf

[3] www.soterramiento.cl

[4] www.chilectra.cl

[5] www.soterramiento.cl

[6] Estudio sobre soterramiento del Ministerio de Vivienda "Elaboración de una Propuesta de Política, Legislación y Normativa para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Emplazada en el Subsuelo de los Bienes Nacionales de Uso Público para la Provisión de Servicios Básicos", preparado por CDI, Consultores de Ingeniería.

[7] Tecnología y Construcción WebMegazine. Edición N° 5, Marzo 2006, pp.2-3.

3 comentarios:

CONTRAMARA dijo...

Hola Alejjandro, me parece muy interesante tu comentario acerca de los tendidos electricos o de telecomunicaciones.
Una pregunta: en que va eso del proyecto de ley que dices que presentaron???

José Páblo Fernández dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
José Páblo Fernández dijo...

Alejandro: creo que tenemos cosas en comun y debemos conversar